Archivos de la categoría ‘De aventuras’

Sí, sé que no te gusta, sé que no quieres quedarte quieto pero no puedes hacer nada, al menos ahora.

Este es el lugar en que no admiten lo distinto. En las esquinas aún puedes escuchar ese clama de quema a la bruja, de mata al infiel, de apedrea al provocador.

Para ellos la vida es así de simple, o es todo negro o es todo blanco. Les gusta quemar lo que no es como ellos creen que deben ser. Nosotros somos extranjero, deben creer que estamos simplemente descansando en nuestro camino y que no vamos a molestar, porque en caso contrario vendrían todos por nosotros.

Relaja tu mirada, hay fuego en ella, el fuego del que cree en lo justo, el tipo de mirada que aquí interpretación como una amenaza.

Pero no, no pudiste aguantarte, tenía que salvar a esa chica con la que se metió ese idiota. No puedo decirte nada. En el fondo yo soy tan idiota como tú. Alza tu espada, si logramos escapar será luchando.

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Vulcano

Publicado: 19 octubre, 2016 en De aventuras, Relatos
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Tormenta de cenizas, fuego cayendo del cielo, en las catacumbas esperando a que el infierno desaparezca. Como si fuera Vulcano, este planeta se rebela contra mí, desafiándome con todos los elementos, intentando escapar para volver a ver el sol que se ha perdido para mí.

El tiempo se ha acabado, el último volcán ha comenzado su erupción. El agujero en el que nos resguardamos no nos salvará, tenemos que huir, luchar para huir.

El mal que nos persigue no se cansa, nuestra esperanza tiene que ser aún más fuerte que él. Nos dejes de creer en nuestros sueños, puedes vivir para hacerte feliz.

No tiene sentido dejar que esto se siga alargando, no podemos vivir siempre así.

Ya no hay miedo, ya no hay peligro, tan sólo hay una esperanza más allá del cielo, allí donde siempre hemos querido ir.

Saltemos al vacío, busquemos una oportunidad, es mejor hacer esto que quedarnos esperando, la terrible locura que nos persigue para hacernos sufrir.

vulcano

Expúlsalos

Publicado: 5 octubre, 2016 en De aventuras, Relatos
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Vivo en un infierno, me persiguen demonios, demonios que sólo yo puedo sentir, porque viven en mi cabeza y me acechan desde adentro, en el único lugar en que nadie más los puede encontrar.

Todos me toman por loco y sin embargo no lo estoy. La soledad está acabando conmigo. ¿Puedes tú salvarme?

Por favor, pon las manos sobre mí y expúlsalos. Creo en ti, sé que tú puedes sanarme, que tú puedes hacer que vuelva a creer en mí, en que tengo derecho a vivir en el cielo, ese que hace tanto abandoné tras haber cometido el pecado de negar lo evidente.

No quiero pensar en lo que me acecha, quiero estar tranquilo contigo, quiero vivir en paz junto a ti, abandonar todo eso que siempre llevé conmigo y que no ha parado de hacerme sufrir.

¿Puedes ayudarme? ¿En verdad puedes echarlo de mí?

Por favor, no me dejes con este sufrimiento, necesito que me ayudes a vivir.

expulsalos

Tanto cielo

Publicado: 17 julio, 2016 en De aventuras, Relatos
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La recogí en medio de la nada. Lucía polvorienta y cansada pero su casa delataba una inocencia que casi conmovía.

Le pregunté hacia dónde se dirigía y me dijo que a cualquier lado, lejos. Me pareció una respuesta curiosa. Lo extraño siempre me ha atraído.

Mientras pasaban los kilómetros empezó a hablar. Me dijo su nombre y me contó su historia. Tan sólo quería huir de una vida que no la llevaba a nada. Era fácil de entender, yo mismo había pensado en hacer algo parecido muchas veces.

Me dijo que quería ir a algún lugar en que hubiera tanto cielo que no fuera capaz de adivinar donde se unía con la eternidad, en el que correr como una salvaje sin pensar en nada más, un lugar en el que simplemente existir, y nada más, durante un tiempo.

– ¿Sabes de algún lugar así?

Sí, lo sabía y lo que había empezado como un viaje desorientado buscando olvidarme de todo se transformó en la historia que cambiaría para siempre mi vida, la historia que me haría creer, por fin, en que las cosas aparecen cuando menos las esperas.

Tanto cielo

Hierro

Publicado: 17 enero, 2016 en De aventuras, Relatos
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Puedo sentir ese frío, ese mismo que congela el alma, ese frío que te avisa que otra vez ella está ahí, la soledad del que siempre ha de luchar para sobrevivir.

Poco a poco voy sintiendo miedo, un miedo creciente, que pronto me inundará del todo y me hará coger mis armas más fuerte, ese miedo que hace que recorra la adrenalina por mi cuerpo.

Cierro los ojos un momento, de la misma forma que hago siempre, concentrándome en la razón que me hace estar aquí, intentando recrear esos ojos que siguen esperando por mí muy lejos, en mi hogar, ese del que partí para poder defenderlo, ese en el que me espera mi verdadera vida.

No estoy loco, si como soldado he sobrevivido una y otra vez, es preciosamente por no estar loco, por no ser un inconsciente, por tener miedo, un miedo que me recuerda que estoy vivo y que tengo algo que no quiero perder.

El sonido del hierro llega de nuevo a mis oídos, abro los ojos, una nueva batalla empieza para mí.

Hierro

Hora de cierre

Publicado: 25 noviembre, 2015 en De aventuras, Relatos
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Despistados, taciturnos, bohemios soñadores, acaramelados, perdidos… Hay tantos y tanta variedad de ellos que a veces me pregunto cómo son todos capaces de estar en el mismo lugar al mismo tiempo.

Muchas veces los observo, con curiosidad, queriendo saber cuál será la verdad que cada uno de ellos esconde. Algunos hablan conmigo y me la cuentan, otros serán siempre un secreto que despertará mi curiosidad.

De todos modos, da igual lo que sean, es la hora de cierre y tengo que mandarlos a todos fuera.

Cuando recito mis palabras, algunos se levantan sin más, otros farfullan palabras de protesta pero, mejor o peor, todos pagan y se van marchando a sus casas.

Empiezo a recoger, yo también quiero irme a casa, aunque a veces no sepa dónde estoy mejor, si escribiendo aquí o haciéndolo en aquel piso solitario.

De repente, una presencia me altera. Sentada en uno de los sofás más aparcados, una chica con ojos llorosos me mira.

– Perdone señorita, ya hemos cerrado.

– ¿Me podrías llevar a casa?

Hora de cierre