Archivos de la categoría ‘De fantasía’

Patas sucias

Publicado: 1 noviembre, 2016 en De fantasía, Relatos
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Agazapados en sus madrigueras, guardando sus patas sucias al abrigo de una leve seguridad, sabiendo que algo había en el bosque acechándolos, intento acabar con su vida, una sombra oscura de rabia que no se contenía ante nada.

Las luciérnagas habían escapado y ninguna luz iluminaba la profundidad del bosque. Los animales tiritaban de miedo, en silencio, quedos y callados, esperando que no llegara a su refugio el mal que temían.

El mundo se había vuelto frío y gris. El miedo había consumido el calor y el color, ya nada de lo que en antaño había hecho mágico aquel lugar quedaba con vida.

Un grito estridente en la noche hizo temblar a todo ser viviendo. La sombra se acercaba, el mal acechaba y se había cobrado una víctima.

Las abejas había perdido a su reina, el panal zumbaba de miedo, nadie quedaba para defenderlo.

La historia de la bestia seguía creciendo. ¿Cuándo alguien iba a plantarle cara?

patas-sucias

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Adrenalina en la sangre, pulmones expandidos, piernas dispuestas a correr. El miedo recorriendo cada recoveco de tu cuerpo, transportado en la sangre, inhalado por el aire. La oscuridad, enemiga de la esperanza, te susurra cosas ininteligibles al oído, tentándote a ser lo que no puedes ser y, no obstante, ha empezado tu transformación.

La luna llena se empieza a dejar ver tras las montañas, la vieja cicatriz de tu muslo duele, la mordedura de lobo te recuerda lo que eres, otro hombre lobo vestido de piel de cordero, que se infiltra en la guarida de su peor enemigo, llevado por un reflejo irracional de venganza y desesperación.

Sigues buscando el eco que resonaba en la oscuridad, una voz que te guiaba en medio de la anterior negrura de la noche. Esa voz es tenue pero aún puedes seguirle el rasgo y, no sólo eso, sientes además otras muchas cosas, el olor de una fragancia, el calor de una pisada reciente… una retahíla de pruebas de que lo que buscas sigue esperándote en lo más profundo de la oscuridad.

Un aullido resuena en la noche y tú levantas la cabeza para escucharlo mejor. Saben que estás aquí pero era algo que sabía que iba a pasar más tarde o temprano.

No queda mucho tiempo, aún tienes una oportunidad.

Mordedura de lobo

Garras sucias

Publicado: 11 junio, 2015 en De fantasía, Relatos
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Un pasado escondido nos dice cómo empezó todo esto. No todos conocen ese pasado pero no es mi caso, yo sí que sé que ocurrió en aquellos tiempos, pues lo vi con mis propios ojos y si me lo pedís ahora yo os lo contaré, pues quizás tras escuchar mi relato con vuestro oídos seáis capaces de conseguir una información que os valga para tomar decisiones distintas y mejores en un futuro.

La guerra empezó por miedo. En los bosques existen criaturas que no siempre son entendidas y, a veces, pelean entre ellas, antes de que los humanos se interesen por sus asuntos.

Las criaturas que ahora nos atemorizan no siempre fueron malas, no obstante, sus garras sucias y sus ojos huidizos nunca nos inspiraron confianza. Pero he aquí que ellas no tuvieron la culpa, sino ciertas criaturas del bosque que, sabiéndonos de aliados, entendieron que podían extender sus dominios hacia más allá de lo que les correspondía.

La reina de esos antiguos aliados atacó a las criaturas de la oscuridad y ellas se defendieron. Sin embargo, ese no fue el origen del conflicto. La reina consiguió robar algo que ellas querían por encima de todo, a una de sus crías y fue entonces cuando esas criaturas atacaron el bosque y destruyeron todo. En verdad fueron violentas, en verdad destruyeron todo lo que encontraron pero, ¿qué haríais vos si os robaran a vuestros hijos? Su desesperación era tan grande que perdieron la razón.

Ahora nos atacan a nosotros, ¿por qué? Quizás vos, mi majestad, ya entendáis qué es lo que buscan. La pregunta es, ¿estáis dispuesto a devolvérselo?

Garras sucias

Del olvido saldrán los elegidos, aquellos que debieron haber reinado y fueron suplantados, los inocentes traicionados por aquellos a los que sólo les importó la fuerza, los castigados por ser lo que todos debimos ser.

Se levantarán en resurrección y venganza, trasformados en lo que el mundo más temía, la verdadera esencia de la libertad, los héroes que supieron que era el momento de actuar.

Miradme ahora, miradme cómo cambio, mirad mi cuerpo que está cambiando, mirad mis ojos que perdieron su bondad, miradme ahora que la bestia que en mi habita está dispuesta a brotar para aniquilar toda esta podredumbre en la que habéis transformado el mundo en el que todos tendríamos que haber vivido en paz.

Callaos, no tenéis derecho a hablar, habéis malgastado vuestra oportunidad, habéis estropeado todo, habéis herido a la esperanza, corrompido la fe y machado a tu buena creencia.

Ahora es mi turno, el turno de aquellos que siempre han tenido que triunfar, apretaré los dientes y echaré a volar, acompañado de tantos otros que comparten mis ideales, el sueño de los luchadores a los que nunca les han dejado ganar.

Resurrección y venganza

Desde ayer

Publicado: 14 octubre, 2014 en De fantasía, Relatos
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Cierra los ojos, controla su respiración, busca ese estado que le permita ver más allá de lo evidente, llegar a los confines del tiempo y de la realidad y encontrar la respuesta que busca. Cierra los ojos para ver aquellos que no puede ver con los ojos abiertos, para encontrar la respuesta a esa pregunta que sólo ella puede contestar, la pregunta que desde ayer no la deja dormir, pues su intuición le dice que de ella depende la supervivencia de todos.

En medio de la oscuridad surge la luz, un halo azul lo inunda todo y una figura empieza a surgir de esa ensoñación, la figura de un hombre. Poco a poco puede acercase más a esa figura. Viste como si fuera extranjero pero algo en sus ojos le hace pensar que no lo es, que es uno de los suyos, como si un secreto que los uniese formase parte de él.

De repente, algo extraño pasa, aquel hombre mira hacia la dirección que su visión enfoca. Es como si pudiera verla. ¡Es imposible! Pero, lo cierto, es que así parece. Estira la mano hacia su posición y ella estira la suya llevada por un estímulo irrefrenable. Sus dedos se alargan más y más hasta tocar los suyos y, entonces, una explosión de luz lo inunda todo.

Abre los ojos asombrada.

– ¿Qué ha pasado?

– He encontrado a alguien.

– ¿Es el qué buscábamos?

– Es mucho más que eso…

Desde ayer

Ayer soñé contigo.

Soñé que te tenía entre mis manos.

Eras un hada asustada y perdida que buscaba refugio en un mundo hostil. Los hombres intentaban cazarte para encerrarte en alguna jaula en la que exhibirte, buscando aprovecharte de ti, para conseguir que cumplas sus deseos y tenerte a su merced.

Entonces caíste junto a mí. Cuando llegaste a mis manos temblabas de miedo. Pensabas que yo era igual que los demás, que te iba a hacer daño, que me iba a aprovechar de ti.

Pero no soy así. No lo hice. Te cogí entre mis manos e intenté darte cobijo. Te susurré al oído que no te iba a hacer daño para que dejaras de temblar.

Me miraste a los ojos y levantaste por un momento el vuelo batiendo tus alas. Me diste las gracias mientras que lágrimas caían por tus mejillas, lágrimas que relucían, al caer en mi piel, como si fueran de purpurina.

Te posaste entonces en mis manos de nuevo y me preguntas por qué te ayudaba.

Yo te miré y pensé un momento el porqué.

Entonces desperté.

Tú estabas a mi lado abrazándome. Los ojos abierto y con una sonrisa tierna.

Entonces di la contestación.

Por qué te quiero.

 Entre mis manos