Archivos de la categoría ‘Reflexivos’

He vivido muchas cosas y he aprendido con cada fracaso, con cada golpe, con cada pérdida. Tanto aprendí que, por fin, un día me di cuenta, de que el hogar es sólo un estado mental, es tan sólo esa sensación que te hace creer que perteneces a un sitio, esa sensación que te hace sentir cómodo, esa sensación que si eres capaz de controlar, conseguirá hacer que seas feliz en cualquier lugar en el que acabes estando.

Toda mi vida busqué lo que necesitaba en los demás, no fui capaz de darme cuenta antes de que todo lo que necesitaba estuvo siempre en mí, que tan sólo tenía que comprenderlo y usarlo en mi favor. Ahora por fin lo entiendo.

Pensaba que la soledad arruinaría mi vida y, no obstante, fue la soledad la que me enseñó a vivir y ya no le tengo miedo, ahora tengo miedo a aquellas personas que entran en tu vida y son capaces de ponerla patas arriba sólo para tener lo que ellas quieren, nunca para hacer contigo algo más grande de lo que podríais tener por separado.

La verdad y el amor son todo lo que importan y, si sabes eso, ya tienes bastante camino de la vida andado. Aprende a quererte y, pronto, aparecerá quien te ame también.

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Deséame suerte

Publicado: 16 noviembre, 2017 en Reflexivos, Relatos
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Se ha terminado un capítulo, toca bajar a la tierra otra vez. No hace falta entristecer, tan sólo reflexionar, porque si lo hacemos podremos ver lo lejos que hemos llegado sin buscar ni un gramo la suerte, sólo con nuestros méritos propios, esos que a veces nos arruinan y de vez en cuando nos llevan al mayor de los éxitos.

Soy lo que ves, no me reconozco ya en mi foto de carnet y mirándome sé que el reflejo de mi espejo es sólo un indicio de todo lo que puedo aún ser.

Mi carrusel se ha parado, me toca buscar una nueva cabalgadura para llegar el primero a la meta de mi deber y, así, encontrar de paso todo eso que se supone que debo querer.

Todos necesitamos algo, a veces el villano que nos convierta en héroes, otras veces el juez que nos diga lo que somos y debemos ser, quizás un aplauso inesperado cuando piensas que no has hecho las cosas bien, una nota en un recuadro que te diga que eres aún mejor que un diez.

Aún guardo muchos trucos para seguir cayendo de pie. Mira lo lejos que hemos llegado. Deséame suerte, que te vaya bien, yo siempre te querré, aunque tan sólo seas aquello que un día llamaré ayer.

No dejes que el mundo te diga lo que tienes que hacer, no dejes que nadie pueda decirte lo que está bien o está mal, no dejes que el mundo decida por ti lo que debes hacer ni que el destino rompa tus sueños.

Ni tú eres perfecto ni nadie lo es, ni tú eres el mejor ni nadie es el peor, somos todos iguales y todos nos merecemos malgastar un momento si es lo que queremos, hacer una locura, saltarnos las normas o, sencillamente, dedicar un segundo a no hacer absolutamente nada.

Sube la música, baja las ventanillas, sigue adelante hasta que encuentres lo que quieres ver, sigue hasta que no haya nada más que tú, tus pensamientos y la vida que se expresa ante tus ojos.

Haz frente al mundo, haz frente a todo lo que te molesta, haz frente a todos los perjuicios y a todo lo que te haga sentir nervioso porque, lo único importante, es lo que al final de esta vida recordemos que nos hizo feliz.

Nadie será capaz de decir que es lo mejor en la vida de otros, sencillamente, porque cada uno vive su propia vida.

Todavía creo

Publicado: 22 octubre, 2017 en Reflexivos, Relatos
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Observo a todos lados a gente que quiere pensar que el mundo puede ser mejor de lo que ahora es. Hay muchos otros que dicen que no se puede cambiar pero yo todavía creo y como creo me niego a creer que ninguno de nosotros lo pueda hacer cambiar. Todavía tengo esperanza, todavía creo en que tenemos salvación.

Porque todos tenemos una razón para mejorar, una razón para creer, una razón para evolucionar y no simplemente quedarnos siempre igual, porque todos tenemos algo por lo que queremos ser un poco mejor y es, por ese algo, por lo que creo que todo puede tener una solución, porque si todos luchamos por algo mejor nuestro mundo llegará a ser el sueño que tuvimos y muchos se negaron a creer.

Podemos cantar, podemos bailar, cada uno a su manera, ¿qué más da? Lo importante es que sabemos que se siente igual, que no somos tan diferentes y como la sangre que recorre nuestras venas es roja, nuestros sentimientos también tienen el mismo color.

¡Muévete! El mundo no te va a esperar, tienes que ir a su encuentro, no lo puedes dejar escapar.

Todavía creo que lo podemos lograr. ¿Me acompañas en mi empeño?

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Entre dos mares

Publicado: 10 octubre, 2017 en Reflexivos, Relatos
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Nunca he creído ser perfecto, de hecho, buena parte de mi vida me he visto como alguien raro, cómo si no encajara y puede que fuera así, que siempre haya sido un bufón en busca de una princesa, un pirata entre dos mares sin tesoro ni bandera y un pobre infeliz que sigue creyendo en sueños que se pueden hacer realidad.

¿Qué puedo decir? Mis letras representan mis sueños, mis sueños son mi esperanza y desde allí encuentro todo lo que necesito y lo que aún no tengo, algún día lo tendré.

Quizás me entiendas, quizás no, nunca he pretendido otra cosa que ser yo, eso es lo que son estas letras.

No me gusta ver la vida como un escaparate, quiero ver la vida como ese diario de momentos que son grandes, anotados con tinta fresca, de esa que deja manchando tus dedos, mientras escribes una nota en la puerta.

Sí, soy muchas cosas, soy raro y también especial, no soy normal ni lo pretendo y me gusta continuar con mi senda, aunque mucha gente no la entienda, aunque el amor me esquive o me bese para luego enseñarme la puerta.

La receta

Publicado: 22 septiembre, 2017 en Reflexivos, Relatos
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Demasiado tiempo mirando a los demás para entender bien lo que era la felicidad y, cuando lo dejé de hacer, empecé a encontrar la receta que me la daría a mí y es que la única forma de saber a qué sabe vivir de verdad, es probarla sin esperar nada más de lo que tú puedes lograr, una sonrisa, un poquito de locura y un poco de alegría contagiosa y nada más.

Las penas y tristeza no valen, aquí lo único que da sabor son los buenos momentos y esa locura contagiosa que es disfrutar de lo que es importante.

Tienes todo lo que necesitas, tienes todo en tu vida para pintar el lienzo en blanco que es tu felicidad. No pierdas el tiempo, los colores que te gustan los tienes ya. ¿Qué importan lo que los demás piensan? Lo importante es lo que tú crees que vale la pena, así que coge las riendas, dirígete al lugar al que debes llegar.

No, piensa menos en los otros y piensa en lo que tú siempre quisiste experimentar. Vive tu vida, disfruta al máximo, sigue adelante, haz lo que te gusta y descubre la pasión de hacer lo que siempre has querido y que nadie te podrá negar.

Esta es la receta que siempre funciona, no busques ninguna otra, ¡hazla realidad!