Posts etiquetados ‘Tinta en los dedos’

Muchas veces me he mirado al espejo y he tenido dudas. En demasiadas ocasiones he creído que nunca podría ser algo para nadie, dudé de lo que me dijeron aquellos que me querían, los que me decían que veían fuego en mis ojos y brillantez en mi forma de pensar. Muchas veces no he creído y, no es por disculparme, me han pasado muchas cosas para que fuera así.

Pero uno tiene que saber cuándo está equivocado y en esas ocasiones lo estaba, como lo estaré en muchas otras, y, como ser inteligente que me quiero considerar, debo rectificar y empezar de nuevo a creer, en aquello que me dijeron muchas veces.

Mi padre me decía que yo era alguien especial, que podría lograr lo que quisiera, ¿por qué fallarle ahora sin darme la oportunidad de demostrar que tenía razón?

Sí, la vida es difícil, es dura, pero es así para todos, no sólo para mí y, antes que yo, ha habido mucha gente que ha tenido que luchar mucho para ser alguien, ¿Por qué habría de ser diferente para mí?

Uno es fuerte cuando no se rinde, cuando levanta la cabeza tras llevar una decepción, cuando se levanta rápido cuando cae, cuando es capaz de rectificar cuando yerra y cuando aprende de todas sus equivocaciones.

Sí, aún estoy a tiempo para ser eso que me dijeron que podía ser, aunque, quizás, siempre lo he sido y aún no he sido capaz de darme cuenta.

Mi nuevo vicio

Publicado: 22 julio, 2017 en Relatos, Descriptivos
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A veces me pregunto si tiene sentido todo esto pero luego recuerdo que esta partida fue cosa mía. No puedo acusarte de haberme mentido, cuando yo siempre juego con un as bajo la manga, cuando me tiro un farol cada vez que juego una mano y, aunque me diga que esto es una mentira, lo real es que no puedo parar de jugar.

Seguimos apostando, cada vez nos jugamos más nuestra banca y ahora no me queda más que admitir que tengo un problema, que eres mi nuevo vicio y no te puedo dejar y por mucho que diga que lo tenga controlado, lo real es que no te puedo dejar.

Cada día digo que esto es una despedida pero cada noche en ti vuelvo a caer y sé que quizás esto no me hace bien, pero prefiero que no lo haga a no poderlo tener.

En esta mano me apuesto todo, si pierdo nada va a volver y ¿crees que me importa? Me gusta más el hecho de tener que deberte todo para volverte a tener otra vez.

No lo puedo evitar, tal vez tengo algo que reconocer y aquí estoy ante el espejo, poniéndome guapa, esperando a volver a perder, a que me cojas del brazo y me hagas otra vez entender, que por mucho que pretenda esconderlo, contigo me quiero perder.

Fetiche

Publicado: 21 julio, 2017 en Descriptivos, Relatos
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Lo veo en tus ojos, en cómo me siguen a cada movimiento que hago. Veo fuego en ellos, algo que se ha encendido y no puede apagarse y por eso entiendo que vengas con todo, que quieras tocarme, que quieras tenerme entre tus brazos, que quieras explorar cada centímetro de mi piel, porque de alguna forma soy tu fetiche, he despertado en ti un apetito voraz de mí y aunque te eche de mi cama, puedo comprender que vuelvas a ella. Si yo estuviera en tu lugar, también lo haría.

Nadie tiene la culpa, es algo que viene de nuestro interior, algo que nos impulsa de una manera salvaje, de forma intensa a amarnos una y otra vez, como si no pudieras hacer otra cosa aparte de ello.

Sí, lo sé, sé que te llevo más allá de tu límite y lo sé porque tú también me llevas más allá del mío y no puedo evitarlo, somos como una droga el uno por el motor, una droga que no podemos dejar de tomar, una droga que nos embriaga y que no posee y que hace que queramos probarnos a cada momento.

Este apetito nuestro no desparece, va a más, ¿y qué podemos hacer nosotros? Tan solo podemos saciarlo.

Cierra los ojos, deja que surja de ahí, de tu interior, en esa oscuridad autoimpuesta por ti mismo, la luz que te ha de iluminar en este camino que acabas de empezar.

¿Qué me puedes decir? ¿Escuchas algo? Tienes que sentir que eres importante, que estás ahí por algo, que eres el elegido para hacer algo que nadie más que tú podrías hacer. ¿Lo ves ya?

Siéntelo, va creciendo, va tomando forma, es el universo paralelo que tú estás creando, el lugar en el que todos tus sueños son posibles y, créeme, si eres capaz de lograr allí lo que te propones, cuando abras los ojos sabrás que eres capaz de hacerlo también.

Sigue moldeándolo, dale forma, sigue sintiendo que eres el elegido, la persona adecuada para hacer el milagro que siempre estuviste esperando, porque, ahora empiezas a darte cuenta, los milagros no se esperan, los hace uno mismo.

Has abierto los ojos, has cambiado. Lo noto yo, lo notas tú. Ahora puedes ver el mundo como es en realidad. ¿Por qué has tardado tanto en darte cuenta?

¿Buscabas una señal? Siempre las has tenido delante. ¿Sabes que ha cambiado hoy? Que por fin eres capaz de reconocerlas.

Arrecife

Publicado: 19 julio, 2017 en De sentimientos, Relatos
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Hace tiempo que has cerrado la ventana que hacía llegar el aire fresco a tu habitación. Cerraste tu puerta a cualquier posibilidad de que las cosas fueran distintas, te empeñaste en zanjar la discusión de la peor forma, sin admitir cualquier otra situación. No me dejaste volver a ver tus ojos, no querías que te volviera a ver llorar. Para ti fui como arrecife en tus ojos, aunque en tu corazón fuera un volcán y, por orgullo, quisiste acabar con aquella historia bonita que dejaste sin un buen final, pero, sabes, que algún día nos volveremos a descubrir. ¿Qué harás entonces? ¿Cerrarás los ojos o afrontarás la verdad?

Fuiste capaz de volver al pasado por no querer entender el presente, preferiste convertirme en juez cuando fui yo el juzgado, entender mal lo que hacía por ti preocupado, dejar escapar una buena posibilidad.

Pasarán los años pero no se apagará tu voz y espero, que si aún me recuerdas como en verdad soy, no olvides que te dije que no podías recoger las alas cuando volaras hacia el paraíso que necesitábamos los dos.

Estamos perdidos, los dos. Tú has caminado a la perdición y yo cara a un olvido que no admite mi perdón y por mucho que tengas tus frases preparadas para lo que tengo un día que preguntarte, sabes que es mejor huir de mis ojos porque ante ellos solo te quedará la indefensión.

No quiero esta tranquilidad, no quiero esta paz, no puedo vivir tan solo dejando que la vida se pase sin más, necesito vivir, descubrir, explorar, no puedo quedarme quieto, necesito hacer todas las cosas, necesito ir a todos los sitios, quiero que tú estés, lo necesito, acompañándome a hacer todas esas locuras que somos capaces de decir peor que aún no me hemos hecho.

¿A qué esperamos? Podemos encontrar todos los desafíos que queramos. Podemos vivir bajo el sol, intentando colorear sin quemarnos, podemos ir a la montaña más alta a vislumbrar el blanco más o recorrer aquella duna con olor a sal a descubrir al lado de ese pueblecito del mar que está esperando por nosotros.

Sí, necesito vivir todas las cosas, visitar todos los sitios, ser más y serlo contigo y no dejar escapar la vida a cada segundo, sentir que hago algo especial y que lo hago contigo.

Me da igual donde acabamos, lo importante es estar a tu lado, persiguiendo lo que siempre hemos soñado, no necesito nada más, lo que necesitemos lo iremos buscando, porque contigo tengo suficiente siempre para avanzar. ¿Sientes tú lo mismo?

Quiero que tú estés, lo necesito, lo preciso, porque contigo todo es mejor, eso es lo que siento cuando estoy contigo.